Ganar más sin perder

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Marcelo Salinas | En órbita >> ¿Cómo vamos? Ahora que parte de la fuerza trabajadora sale a producir, crece el interés por saber si el virus se logra controlar mejor; con qué ritmo suben los positivos; si decrecen o no las muertes, y si avanzaremos sin la amenaza vigente de retornar al confinamiento generalizado.
La zona norte parece haberse estabilizado, tendiendo ligeramente a la baja, aun cuando los casos continúan. Se sabe que convivimos con el virus, y que el progreso dependerá del comportamiento social, que influye en la propagación. Las cifras en esta región, que incluye a siete municipios, justifica el color naranja del semáforo y el reinicio de más labores. Pero la guerra no está ganada. Vamos mejor si medimos determinados factores, aunque un descuido puede arruinarlo.
En la zona sur, con cuatro municipios, la situación no está bien: no en Othón P. Blanco por ser el responsable del color rojo; así como Benito Juárez lo fue hace varias semanas para todo el estado. En una semana, del lunes pasado hasta ayer, la capital aumentó de 162 a 259, un alza de 60%.
Las autoridades de Salud estatal informan que la velocidad de crecimiento de casos en la zona norte es de 1% y en el sur de 4.6%. En cada jornada exhiben además la ocupación hospitalaria, un factor clave para los planes de recuperación.
Es importante que ello se entienda para no criticar a ciegas los colores de ambos semáforos ni protestar por la reanudación de ciertas dinámicas en cada zona. Es el panorama actual, y no el de antes, lo que marca la ruta de la reactivación en Quintana Roo.
Es indispensable también que centremos la atención en las disposiciones locales. Se ha traspasado la responsabilidad a los estados en esta fase y nuestra realidad no coincide plenamente con la del resto del país. No podemos ajustarnos siempre a lo que dictan desde la Federación, menos cuando los mensajes son contradictorios. Tan así que Mike Ryan, director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, sostuvo: «Los ciudadanos (de México) se sienten confundidos si escuchan diferentes mensajes y hay que garantizar que tengan la mejor información posible para protegerse a sí mismos, a sus seres queridos y a las comunidades”.
Cabe aclarar que lo dijo en rueda de prensa tras la invitación del presidente López Obrador a salir a las calles, en una discrepancia más con los expertos.
Cuidado con el descenso, que es igual de peligroso que el ascenso a la cima. No podemos perder lo ganado. O dicho de otra forma: lograr más sin perder tanto.