Veda y reflexión

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Marcelo Salinas | En órbita 👉🏾 Hoy terminan las campañas para la gubernatura y los distritos e inicia la veda electoral desde el primer minuto de mañana 2 de junio, que incluye un periodo de reflexión para la ciudadanía. De mañana al sábado la gente debiera decidir su voto si aún no lo ha hecho, y el domingo 5 salir a votar. Ojalá masivamente. Es un lapso breve que sirve, además, para retirar la basura proselitista y afinar la maquinaria partidista para la jornada.
La veda restringe reuniones, mítines, debates, caminatas y propaganda realizada por partidos, coaliciones, candidatas y candidatos, cuya finalidad fundamental es dar un espacio de reflexión al electorado, el que en este momento ya conoce -o debiera conocer- las propuestas y plataformas que representa cada corriente política. Fueron 60 días de proselitismo para la gubernatura y 45 en los distritos. Tiempo suficiente para conocerlas.
Lo ideal es que el voto sea informado y consciente, no bajo presiones ni supuestos. Se quiere una participación masiva, superior al 50%, aun cuando las autoridades se preparan para recibir a la totalidad del listado nominal, que supera un millón 300 mil personas. Como esto último es prácticamente imposible, con la mitad se dan por satisfechos. Vencer al abstencionismo es un propósito en cada proceso comicial. Desde 2016 no se ve una participación que dejó conformes a las autoridades y los árbitros.
Aunque pareciera que no pasará nada en los siguientes días previos a la jornada dominical, en realidad pasa de todo. Las dirigencias partidistas han contratado servicios profesionales para defender las casillas y creado páginas para denunciar, y posteriormente investigar, presuntos delitos electorales. Todos los partidos lo hacen. La desconfianza se finca en viejas prácticas, traición, desbandadas, tentaciones y acuerdos de última hora. Es parte del espectáculo.
La movilización es subterránea, los operadores trabajarán día y noche, y seguramente quienes compiten no conciliarán fácil el sueño. Son horas angustiantes, de ansiedad. Muchos se juegan el futuro y el prestigio. Lo explicamos en este mismo espacio: no bastarán los números para desarrollar un proyecto rumbo al 2024, cuando vuelvan a verse las caras los rivales.
Se acaba la difusión al respecto; sin embargo, es solo un punto y aparte, pues significa un pequeño receso con miras al domingo, cuando podrían establecerse varios hitos de la democracia quintanarroense si se confirman ese día algunos aspectos ya previstos.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES. MIÉRCOLES 1 DE JUNIO DE 2022).