PRI, de mal en peor

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Marcelo Salinas|En órbita 👉🏾 Fue un escándalo lo del PRI nacional. Traerá repercusiones graves para el futuro de un partido con problemas ya de representatividad, financieros y de confianza entre pseudo líderes. En la sede nacional hubo desde jaloneos hasta balazos, y las reacciones apuntan a grupos dominados por Ulises Ruiz, el ex delegado en Quintana Roo durante la administración estatal de Roberto Borge. Alejandro Moreno, su dirigente, está acorralado por la violencia y el descrédito debido a la derrota reciente.
Hay versiones acerca de que Morena ha promovido la toma del CEN priísta para provocar la división y que muchos de los sectores inconformes con «Alito» emigren a la 4T, principalmente diputadas y diputados electos para que le den la mayoría calificada en San Lázaro, que se alcanza con 334 legisladores. Se supone que logrando unos 40-50 legisladores más, Morena y sus aliados, antiguos y nuevos, podrían concretar las tres reformas pendientes: Guardia Nacional, INE y CFE. El mismo Presidente López Obrador se ha referido sobre la idea en torno a reformas. Igual la dirigencia nacional morenista.
Con ese panorama lo del PRI cae bien en Morena. La división en ese partido y el cobijo listo en la 4T, es visto como una maniobra calculada. Deberán comprobarlo quienes la acusan. La sospecha se exacerbó el miércoles, a horas del 1 de julio, cuando celebraron el tercer año del triunfo de AMLO con un encuentro multitudinario en la Ciudad de México, donde la referencia al escándalo tricolor era obligada. Visto así, la conjetura del boicot inducido no parece absurda.
Lo cierto es que el PRI viene en su peor debacle desde el 2018, cuando perdió la presidencia de la república y posiciones clave en el Congreso. Este año le arrebataron ocho gubernaturas, lo cual dejó mal parada a la dirigencia en manos de «Alito» debido a los compromisos que pactó con sectores y organizaciones. Esa catástrofe también se vio en Quintana Roo, donde solo tendrá un gobierno con su vapuleada marca, el de Bacalar, a partir de septiembre. Son, si acaso, aliados malqueridos del PAN.
Ante un escenario con dichas características, se piensa que lo sensato sería la renuncia de Candy Ayuso, dirigenta del PRI Quintana Roo, pero ella no se refiere a la derrota. Aunque cuestionadísima por un caso de violencia política, y acusada de operar para Morena-PVEM, ya salió a respaldar a Alejandro Moreno, y ello incomoda a ciertos grupos que ven con recelo el futuro.
Es un escándalo que desatará pasiones en los próximos días.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES. VIERNES 2 DE JULIO DE 2021)