Mimenza y el contexto

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Marcelo Salinas|En órbita 👉🏽 Carlos Mimenza tenía que caer. El contexto delicado de la semana no permitía otra revuelta, menos aun, absurda como la suya, porque las autoridades trabajan contrarreloj en el tema de los feminicidios y la violencia patrocinada. Se les presiona para entregar resultados, y quien dilate, pierde. Fue el caso del empresario y aspirante a político detenido en Mérida tras innumerables escándalos en Cancún, Playa del Carmen y Chetumal, los que, cabe insistir, no debían solaparse bajo ningún pretexto.
Surtió efecto la orden de aprehensión girada desde Quintana Roo por el delito de extorsión. Tal denuncia, sin embargo, antecede a la campaña lanzada contra el gobierno del estado y determinados servidores públicos. Tiene una sentencia condenatoria de ocho meses y dos días de cárcel por haber amenazado a Amir Ibrahím, ex director de un periódico local.
Todo se agrava por sus desdichadas autodefensas y las agresiones a la prensa, hechos públicamente constatados por videos y fotos circulantes en los días previos a su caída. Intimidaciones, hostigamiento y extorsión, son algunas acusaciones que debe enfrentar ahora, cuando se engrosa la carpeta investigativa porque se acumulan diversas quejas ya formalizadas.
Eligió el peor momento para encarar a las autoridades, sin medir las consecuencias. De forma grotesca nunca será «bueno», pero el ambiente no daba para sacarle si quiera provecho. Es decir: en otro clima, menos tenso quizá, no pocos le hubiesen dado largas y hasta aprovechado la vitrina. Y sí: hay quienes viven del morbo, por lo que no debe sorprender que a veces «conviene» un tipo al choque. Un kamikaze, pues. La hipótesis de que «une un enemigo externo común», aplica en el plano local.
Que no sea un distractor. La actuación vulgar no debiera quitar el foco de lo que ocurre por estos días, cuando los flancos abiertos permanecen activos debido a los violentistas contratados, denunciados por las autoridades. Porque esa acusación tiene intrínseca una ambición tanto o más peligrosa que la de Mimenza.
Aunado a lo anterior, sigue vigente el pliego petitorio de las feministas, quienes no cejan en su justa causa para obtener justicia por las agresiones de todo tipo contra mujeres de Quintana Roo. Ni perdonan ni olvidan, así es que su exigencia se sitúa, o debe situarse, entre las prioridades por resolver.
Mimenza, que pague por lo que hizo. Será un logro de la justicia. No obstante, otras urgencias reclaman solución.

(OPINIÓN PUBLICADA EN NOVEDADES. VIERNES 20 DE NOVIEMBRE DE 2020).